no entiendo pq sale esa flecha :( -->

lunes, 25 de diciembre de 2017

(Elegía al tacto)
















Óleo sobre tela, 40x40cm

Serie Las Olas

Video ensayo. 
Acompañado de una danza en vivo por Raquel Pinto.
Registro posperformance. 
Frente al vídeo, a torso desnudo doblé el vulcometal con mis manos y piés.

La Agonía


peces dorados



se aparecen
materializan del aire
de un instante a otro
pecesillos me muerden las costillas
se me meten por la narices hasta el cerebro
y balbuceo febrilmente
deliro tactos
y sonrisas
y ojitos
y se tiñe de oro todo
un momento se congela
y destella
es la sonrisa infinita del subconsciente
peces dorados emanan de mis dedos
y mis ojos
y mis palabras
en vez de decir:
hey, te extrañe,
proyecto una luz dorada




domingo, 26 de noviembre de 2017

identidad

La identidad:
Reflexiones sobre la otredad y lo propio.


“El infierno son los otros” (Jean Paul Sartre)

“No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino.” (Simone de Beauvoir)

La identidad siempre ha sido difícil de ser abordada, es etérea, dinámica y no puede ser comprendida sin pensar en la sumatoria de distintas capas sociales, psicológicas y políticas implicadas. Es la identidad la que nos hace individuos, y también nos convierte en grupos sociales. Pero, ¿es la identidad la suma de todo esto?, o es acaso la identidad una cuestión propia y marcable. ¿Es siquiera la identidad una cuestión natural del ser o una imposición para limitarnos y encerrarnos en ciertas estructuras?.
¿Es la identidad de ser mujer una cuestión establecida? Me cuestiono si ser “mujer” nace desde lo biológico, desde sus cromosomas, sus características sexuales secundarias, su capacidad de ser fecundada y de luego dar a luz. ¿Es entonces ser mujer todas estas cosas que escapan de las decisiones propias, de los deseos y temores, hay acaso cabida para todo aquello que no está relacionado a una función en pos de la otredad? Además, ¿dónde se posicionan las identidades disidentes, como la comunidad transgénero o las identidades no-binarias, queers, etc?¿Es entonces nuestra identidad algo propio o algo definido por la otredad?.
Dentro de este ensayo planteamos una reflexión sobre la naturaleza de la identidad, sus conflictos, la angustia, la disforia y el existencialismo.

Según la RAE, dentro de sus definiciones de la identidad podemos hallar: “Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás.” de misma manera, también nos dice “Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás.”
Estas dos definiciones de alguna manera se contraponen la una a la otra, porque si nos agarramos del ejemplo de lo que es ser mujer, desde la primera podríamos decir que ser mujer significa todas aquellas características propias, que de primera pensaremos en aquellas biológicas ya mencionadas, o también en cuestiones asociadas a lo femenino, el maquillaje, vestuarios específicos, una orientación sexual específica, cuestiones que sin embargo, son desacreditadas como femeninas luego de un par de lecturas, conversaciones con distintas mujeres o simplemente salir a la calle y prestar atención al flujo de gente; ahora, según las segunda definición, ser mujer puede ser pensado desde el sentir propio, y esto involucra no solo fisiologías, sino también emocionalidades, gustos, temores, certezas. Un individuo que se siente individuo a través de un viaje psíquico de comprensión de estímulos y situaciones. Entonces una mujer es mujer porque se sabe mujer en sí misma, porque al mirarse al espejo ella lo siente vibrar en el vientre y le sube por la garganta para vociferar “Sí, ahí me hallo, en este espejo me veo y veo a una mujer, y me toco y estoy tocando a una mujer”
Sin embargo, este brillante y precioso saber es también una respuesta y una validación frente a un concepto intangible y etéreo establecido por el resto (¿Qué es definitivamente ser “mujer”?),  en este caso el resto -es decir, todos quienes no soy yo- es simbolizado por el espejo, éste es imagen de la otredad encerrado e invitado a nuestro espacio íntimo. Nuestros ojos sobre este ven solo una imagen teñida por todo lo que el resto ha dicho y hecho sobre nosotros.
Para salir del ejemplo específico de género (ser mujer), podemos llevar este cuestionamiento a un sentimiento generalizado, al temor que sentimos al mirarnos al espejo, y vernos allí donde nuestra imagen no somos nosotros sino que somos la imagen vista por el otro, y démonos cuenta que es allí donde balbuceamos y tratamos de hallar ese momento brillante en el que se cree reconocer a nuestra persona, sin embargo es justo aquí donde nace el sentimiento disfórico de reconocerse pero no reconocer en la imagen las vibraciones emocionales-psíquicas que emanan de lo profundo de nuestro ser; entonces nos cuestionamos dónde está el verdadero yo, quiénes somos realmente, ¿cuánta distancia existe entre el yo en toda su pureza y el yo manoseado?
Identificamos entonces una dualidad en el ser, una especie de bifurcación, el yo puro, intangible, inefable y platónico y el yo que corresponde a una proyección donde se superponen las imágenes de los-otros sobre-mi y las imágenes mías-de-los-otros-sobre-mí, una imagen sucia y nebulosa, deshumanizante pero ligada de todas manera a la primera.
Nos parece entonces interesante y hasta necesario homologar estas dos manifestaciones -radicalmente contrarias- con el ideario sicoanalista, y hallar las similitudes que hay con lo que se entiende como  Id y Superego respectivamente; el primero siendo donde se halla todo lo reprimido y se arma principalmente de la pulsión de vida (Eros) y la pulsión de muerte (Thanatos), instintos primitivos que sirven de motor al viaje síquico y el segundo corresponde a la instancia moral que cohíbe a la actividad yoíca, la internalización de normas, reglas y prohibiciones parentales, lo que pondría freno a un viaje síquico veloz, ciego y turbulento. Estas dos se unirían en el yo, que corresponde al puente entre ambas, este puente es lo que hace de una persona un individuo.
“El más duro reclamo para el yo es probablemente sofrenar las exigencias pulsionales del ello, para lo cual tiene que solventar grandes gastos de contrainvestiduras. Ahora bien, también la exigencia del superyó puede volverse tan intensa e implacable que el yo se quede como paralizado frente a sus otras tareas.”
Freud, S. Esquema del psicoanálisis (1940 [1938]), Ed. Amorrortu, V. XXIII, pg. 173.
Nos apoyaría en esto también el análisis propuesto por el interaccionismo simbólico, que nos dice: “El yo surge por un proceso social en el que el organismo se cohíbe, resultado de la relación del organismo con su ambiente”.
Desde esta perspectiva podemos entender que el yo o la identidad es un símbolo cuyo significado nace desde la interacción social, entre el ser y el otro. La consciencia sobre la existencia propia se crea al igual que la consciencia sobre otros objetos. Sin embargo esto se vuelve complejo al entender que el significado de los símbolos es siempre fluctuante, y en consecuencia es posible -y quizá hasta sencillo- perder el hilo de estos significados. Los agentes que participan de la interacción no pueden generar significados al símbolo de su propia identidad si no es a través de la interacción social misma en la cual los demás se representan a ellos mismos, entonces, todos los agentes no se hallan sino en un juego de especulaciones, un salón de espejos donde se determinan a ellos en función de la representación de sí mismos que se ha forjado en el proceso especulativo. Es fácil entonces si no se tiene la fortaleza (o la facilidad de ignorar) llenarse de angustia al enfrentarse a este salón de espejos con imágenes difusas y cambiantes, especulaciones y ansiedades, terrores, inseguridades proyectadas en ojos que se posan sobre nosotros y los nuestros sobre ellos.
Este espacio aparece no cuando nos miramos frente al espejo en el baño o en una vitrina cuando caminamos frente a la calle, si no que nos encerramos en esa habitación de espejos cuando en la penumbra de la noche, cerramos los ojos y miramos hacia dentro, buscando.

“Ni la muerte, ni la fatalidad, ni la ansiedad, pueden producir la insoportable desesperación que resulta de perder la propia identidad”  (Howard Phillips Lovecraft)

En definitiva, creemos que la identidad no es una cosa estática que uno pueda llegar y ponerle un pin encima o fotografiar, si no que es un estado vibratorio y ansioso, infinitamente inestable y volátil. Escapa de ser un sustantivo y se vuelve verbo. Nos hallamos ahí donde se superpone nuestro vientre y el reflejo en un espejo roto, en la tangencia misma del id con el superego, del yo y todo lo que no es yo. La identidad es la biografía y la reseña.
Es difícil hablar al respecto y alejarse de la poética, ya que está fuertemente enlazado a la sentimentalidad, a la experiencia propia que se tiene frente al acto de existir. Es necesario entonces para que existamos como individuos la participación de un otro que con su mirada ejerza un acto de objetivización, y de nuestra respuesta frente a este. Es entonces la existencia un acto de por sí angustiante, una lucha constante de buscar equilibrio interno y de además ser partícipe en la violencia de volver objeto al otro. Pero no es todo tan terrible como suena, porque el tacto y la lengua nos permite golpear e injuriar tanto como también nos permite acariciar y besar y decir te amo desde el vientre. Al final uno mismo es también el resto, y el resto es uno. Somos olas en un océano. Somos la fauna, el krill, las algas y el agua salada donde sumergimos los pies.

domingo, 10 de septiembre de 2017

nota al pié de página

platón no es más que un voyerista

espejo

individuo identidad fraccionada
rota
resilente
me miro al espejo
a la altura de mis rodillas
y veo a tres
la trinidad
el muerto
el que va a morir
y el que no está vivo porque no nació
me hablan
me hablo
de arriba a abajo
me escupen sangre y me cubro en humo
humo de tabaco, de marihuana,
de mi pelo quemado
sucio

la sangre es lenguaje y poesía
la sangre como vida y como muerte
la sangre inerte de venas inertes

vibro y tiemblo y temo y grito en silencio
en un trance ultrarreflexivo hiperansioso
me cuestiono
la veracidad de los simbolos
el lenguaje como puente entre yo y no-yo
y entre aquellos tres
que bien soy yo
donde no estoy

mi piel como lenguaje visual
mis miedos como un ruido blanco infinito
mi lengua aspera que quema palabras y las convierte en humo

vomito humo,
visceras,
serpientes,
y pasto seco

soy yo mismo simbolo lenguaje del yo que yo no soy

soy música rota disonante
soy danza y puesta en escena
soy trazos sucios
soy pez muerto en el cenicero

a través de mi cuestiono la veracidad del mi, del je, del moi,
porque je est un autre
y si yo soy el otro y el otro soy yo
entonces no hay yo y no hay otro
y la sangre es humo
y el espejo fraccionado
es solo ilusión

y los ojos son la incongruencia
porque al observarse en el espejo
se someten a si mismos
y se vuelven amo y a la vez esclavo

entonces el lenguaje y los simbolos se vuelven solo ornamenta
escenografía de monologo o coloquio
queriendo ser dialectica
donde emisor y receptor se cancelan el uno al otro

entonces el nonato, el vivo y el muerto
son humo y espejo
son la disforica sensación de inconsistencia
entre existir, cesar de existir y no existir

y lo solido se vuelve liquido y lo liquido se vuelve gas
mi cuerpo se vuelve baba, escupitajo
y respiro rocas y balas y espejos
y sangro humo
sangro esencias de flores
violetas y azules y rojas

vuelvo al mar
donde nací
donde los cuerpos se tocan y huelen y lamen y tragan
unos a otros

el océano me traga y yo lo trago a él
entonces
oleaje son iras y gritos y besos
y en las corrientes el sexo
es violencia y amor y reflexión

los desiertos son océano y a la vez nube
soy gaviota soy vicuña y soy pez koi
soy ballena y soy kril
soy tus labios y soy los míos






lunes, 28 de agosto de 2017

D E S O R D E N
D S R E E O D N
D R E D S E O N
R D E N D E S O

R E D S
D N E O

R N D O
D E E S


D E S O R D E N D E S O R D E N D E S O R D E N D E S O R D E N D E S O R D E N 
D E S R E O R D


t R a S t O r N o
DI so CIA. ti VO
an SÍ o SO? gen era lisiado


C  U  A  D  R  O
U     depresivo       C

A     depresivo      U
D     depresivo      A
R     depresivo      D
O  C  U  A  D  R

clo clo clo clo clo clo clo
na na na na na na na na na

ze ze ze ze ze ze ze ze ze ze
P           A          N

miércoles, 19 de abril de 2017

c

deja que lasluces rojas azules y violetas vengan y se coman tus huesos
escupan la hierba
y se traguen las semillas
es la naturlaeza
tuya
y mia

que los conejos vengan y se llenen de jubilo
saltando y fornicando
sobre nuestro polvo
que su pelusa blanca
caiga y lo llene todo
riós lagos y montañas

que nuestros hijos
coman y beban y fumen
el polvillo blanco

y que los ejercitos
encocainados
consuman su polvora
y disparen pelos de conejos

a niños y niñas
madres y matronas
aves y habas

que le disparen en el vientre a la virgen

disparen al cielo

b

ábreme con tu cuchillo
y comete mis flores
come mi pecho abierto
llenate de mis viceras
y mis mariposas
mis cucarachas y cienpiés

hunde tus dientes en mi piel
y arrancala
arrancame
las penas
y sueños

arrancame las nubes de mis ojitos
ojitos rojos
dejame ver
los tuyos
en lo míos

con tus uñas
rasgame el alma
rasga
mis atomos
y desordename a tu gusto

vuelveme humo
y tapate la cara con una bufanda

a

armemos un país
donde tu pones las armonías, las luces y las carabinas
nos regocijamos de la bebida y los besos
comamos las rosas y bebamos afrecho
corramos y saltemos y tatuemos cruces en el pecho
gritemos al viento
tomemos a los renacuajos y lanzemoslos al muro

yo pongo la sangre y las nube y las balas
yo pongo el vomito
pongo las calas
pongo mi cuerpo
para que los campesimos laburen
y luego se les explote

las larvas recorran mi piel y me coman
y se coman
y sean comidas

juntos hacemos la guerra
y nos lanzamos bombas
que nos caigan en la cara
y que caigan en mis labios
y en los tuyos
en mis manos mi pecho y mi vientre

domingo, 16 de abril de 2017

domingo santo

me senté en la orilla a fumar
me senté en la orilla a tener pena
me senté en la penumbra a oir las olas
oirlas repetir todos mis fracasos
y desamores

de las olas vi un ser
un cuerpo
caminó hasta mi
y me miró

tenía los cabellos largos
y ojos pequeños
tenía la cara mojada
no sé si era por el mar
o era por el llanto

en sus ojos había muerte
y vida
me dijo que se iba y volvía
venía del mar
de la tierra
del vientre ensangrentado

a veces aparecía del humo

me besó los labios
con sabor a vino amargo
y siguió su camino

domingo, 26 de marzo de 2017

olor a orina
me miro en el espejo
roto
y escupo sangre

no es la sangre de cristo
pero es la sangre de un muerto 

pálido 
nicotinoso
drogado 

no sé si afeitarme o cortarme el pelo
ir a la u o suicidarme 
contestar tu mensaje o largarme a llorar


viernes, 13 de enero de 2017

el dia en que llovieron lenguas de fuego

ante de llover el cielo tiende a nublarse

esta vez estaba más limpio que nunca
estaba tan puro de todo que se rompió el cielo


y cayeron lenguas de fuego
yo no me enteré de inmediato, claro

yo estaba en mi pieza

masturbandome
oigo a mi madre gritar
¡La ropa, la ropa!

mi mamá está operá hace poco así que tengo que ayudarla
puta la wea -dije- qué onda mamá, qué pasa

bajé las escaleras y lo vi
estaban empapadas en llamas
qué cresta,  qué está pasando
¡Está lloviendo fuego, hijo! ¡Como en la Biblia!
¿La Biblia? No entiendo
Ayudame a entrar la ropa nomás
Me puse una chaqueta y agarré el paraguas para no incendiarme
y con un balde lleno de agua salí
las lenguas hablaban
todo muy ruidoso
como ir al mall en navidad
me decían mátate fracasado
traté de no pescar no más
moje la  ropa en el balde para entrarla
y cuando entré mi mamá estaba sirviendo la once
estaba todo pasado a quemado
el pan
el té
mis manos